ENTREVISTA A UN ALQUIMISTA – UN CAMINO HACIA DIOS – Petri Murien,

Entrevista a un Alquimista franco suizo, Petri Murien,

 


que fue parte de la F.A.R.C, y luego en la India, se empapo también de su tradición alquímica, concede una entrevista interesante a quienes gustan de esta tradición, disculpen un poco el formato, lo arregle lo mejor que pude.
Un saludo.
Alex

UN CAMINO HACIA DIOS
–¿Qué es la Alquimia ?
–Es la última ciencia universal de la naturaleza. Su sis-tema
filosófico está basado en la experiencia directa y
el conocimiento de la verdad, y no en la especulación
intelectual.

“También se conoce como la ciencia de ‘Los Misterios’,
ya que es un conocimiento revelado por Dios
en nuestro interior. Es un camino físico-espiritual que
puede demostrar que hay un principio espiritual vivo
inmortal e inteligente que subyace en toda la creación
universal. Por lo tanto la consciencia es anterior
a la creación, y la materia es una contracción y
adaptación de esa consciencia luminosa. En un orden
descendente, esa consciencia luminosa se espesa y
se hace luz; luz solar, cualquier luz solar. Entonces,
por polarización, esa luz solar se coagula en todos los
materiales conocidos, los cuales constituyen nuestro
mundo o Universo.

“Los filósofos herméticos han clasificado los tres aspectos
de la naturaleza como espíritu, alma y cuerpo, que
corresponden al mercurio, el azufre y la sal. Éstos son
principios universales y no los elementos químicos a
los que se refieren los científicos; aun así, por medio
del arte alquímico éstos se pueden hacer aparecer de
forma tangible.
“Los santos y maestros espirituales nos cuentan y explican
cómo este Universo no es nada más que el cuerpo
de Dios jugando, pero los alquimistas pueden demostrarlo
en sus vasijas a través de un camino y proceso
químico que tiende a duplicar e ilustrar la creación
universal, pero de una forma más rápida. Por lo tanto,
el macrocosmos y el microcosmos, que es su forma
abreviada, son uno en esencia pero diversificados en
apariencia. Uno ilustra el otro y viceversa.

–¿Cuáles son los objetivos en la práctica alquímica?

–El objetivo en alquimia es doble, espiritual y material.
La perfección del trabajo requiere la perfección
del trabajador. Para poder practicar y comprender esta
ciencia, un despertar o apertura espiritual es requerida;
un proceso de alquimia interior es provocado por el
maestro espiritual para que el discípulo pueda seguir
creciendo por sí mismo. Si esa alquimia interior no se
despierta, será muy difícil para el estudiante practicarla
o proyectarla fuera, en las vasijas de la naturaleza.
Cuando el alquimista logra su meta, obtiene una medicina
perfecta que puede traer vida y perfección a los
tres reinos de la naturaleza, el mineral, el vegetal y el
animal. Él puede hacer maravillas en estos tres reinos,
y se hace un hombre libre, totalmente independiente,
autosuficiente e inmerso en Dios.

–¿Qué es un alquimista?

–Un verdadero alquimista es el ayudante y sirviente de
la naturaleza; ella le dice “ayúdame y yo te ayudaré”.
Él tiene acceso a su cámara interior y se le abre el libro
secreto de la naturaleza. Él tiene las llaves que la abren
y cierran.

–¿Es un iluminado?

-La iluminación o realización tal y como es comprendida
por las tradiciones budista o hinduista no es un
requisito necesario para practicar con éxito el arte de
la alquimia. Sin embargo, con el transcurso del tiempo,
la alquimia llevará a su hombre allí, ya que es un
camino seguro de vuelta a Dios; el alquimista obtiene
la satisfacción del conocimiento en este mundo y en el
de más allá.

–¿Qué cualidades se requieren para ser un alquimista?

–Un alquimista debe ser sincero, dedicado, paciente,
amoroso, compasivo, y a la vez estricto y firme. Tiene
que tener conocimiento de los mundos visibles e invisibles
y debería comprender la interacción entre ellos.
Debería tener cierto conocimiento básico de química,
amar el trabajo duro y la soledad, y ser constante en
sus estudios y contemplaciones, y practicar introspección.
Debería ser discreto acerca de su trabajo y logros,
y tiene que esforzarse en hacer que su maestro espiritual
se sienta orgulloso de él.

–¿Cuál es la práctica interna que debería hacer un
alquimista?

–Un alquimista debería cultivar virtudes. Debería
seguir de forma regular las prácticas espirituales tal
y como las recibió de su maestro. También debería
saber cómo invertir el fluir del semen en su cuerpo,
de fuera hacia dentro, para que una sublimación
interior tenga lugar. Esta sublimación interior es un
‘Por miles de años, la alquimia ha sido
llamada ‘ la Ciencia Hermética ’, y debería
seguir así. No es algo para las masas.
Sólo es para unos pocos que han pasado
las pruebas, que no son avariciosos o lujuriosos,
que están más allá del egoísmo
y que no pueden dañar a nadie.”
Pieza hecha por Petri Murien representando el Sri Yantra, o Yantra de la Creación.
Es de mercurio purificado y solidificado alquímicamente
prerrequisito para un camino alquímico interior que
transforme a un hombre ordinario en uno celestial.
Conforme él se sublima más y más experimenta
amor, felicidad, conocimiento, elevaciones espirituales
y éxtasis.

–¿Van por lo tanto la alquimia y el misticismo juntos?

–La alquimia y el misticismo son los dos lados de la
misma realidad; un camino químico
que ilustra el espiritual y viceversa.

–¿Es un alquimista un maestro espiritual?

–Un alquimista consumado puede ser
si así lo desea un maestro espiritual, ya
que tiene ambos conocimientos, el de
lo temporal y el de lo inmortal. ¿Pero
estaría tal persona interesada en predicar
un evangelio y en tener discípulos?;
no lo creo.

–¿Hay efectivamente claves alquímicas en catedrales y templos?

–Sí, las hay. La mayoría de catedrales e
iglesias medievales construidas por los
templarios por toda Europa fueron construidas
con su riqueza alquímica. Con
un gran sentido de agradecimiento, dejaron
y comunicaron su conocimiento
para la posteridad
discretamente escondido
en su trabajo artístico, para que
sus símbolos, alegorías y jeroglíficos
pudieran ser fácilmente comprendidos
por los que ya saben.
“Extraordinarias construcciones, templos,
catedrales, etc. están dedicados
a la práctica de la alquimia. Por ejemplo,
en España, Santiago de Compostela
es el objetivo de un famoso
peregrinaje, cuyo nombre ya señala
a la ‘materia prima’ del gran trabajo.
Una de las construcciones alquímicas
construidas más sorprendentes está
en Milán (Italia). Es una catedral llamada
‘el Duomo’. Está saturada con alquimia por
todas partes. El proceso del Oro Potable es mostrado
herméticamente en las ventanas de cristal. Ellos escribieron
en latín: “la leche del sol es negra”. Esto es
alquimia tradicional.

–Mucho secretismo a lo largo de las eras… En la
actualidad ¿no estaría bien para los alquimistas
compartir conocimientos con los químicos?

–Por miles de años, la alquimia ha sido llamada ‘la
Ciencia Hermética’, y debería seguir así. No es algo
para las masas. Sólo es para unos pocos que han pasado
las pruebas, que no son avariciosos o lujuriosos,
que están más allá del egoísmo y que no pueden dañar
a nadie. Si los alquimistas trabajaran con los científicos,
los intereses políticos personales controlarían inmediatamente
la investigación, y algo que es sagrado
lo convertirían en algo vulgar y destructivo. Desafortunadamente,
éste es el estado de los asuntos del mundo.
Por lo tanto los alquimistas permanecen solos, para
que la ley y el orden de la sociedad humana no se
desestabilice.
“La mayoría de catedrales e iglesias
medievales construidas por los templarios
por toda Europa fueron construidas
con su riqueza alquímica. Con un gran
sentido de agradecimiento, dejaron y
comunicaron su conocimiento para la
posteridad discretamente escondido en
su trabajo artís EN EL LABORATORIO
Al comienzo ha dicho que el alquimista trabajo
en un “proceso químico que tiende a duplicar e
ilustrar la creación universal, pero de una forma
más rápida”. ¿No es muy atrevido pretender que
el alquimista replica el rol creador de Dios?

–¿Por qué es atrevido?; es sólo una declaración neutral,
ya que eso es lo que hace. Un alquimista que
está bien establecido en su filosofía puede entrar en
el reino de la magia natural, porque está en posesión
de los cuatro arquetipos (elementos universales) , y
los puede combinar de acuerdo con sus necesidades:
el fuego, el aire, el agua y la tierra son sus herramientas;
y él conoce tan bien su fuego que puede
cocer esos cuatro elementos y reducirlos a dos, una
tierra y un agua, una roja y la otra blanca. Y de esos
dos, los tres reinos de la naturaleza nacen, uno después
del otro.

–¿Cómo crea Dios?

–Usando el poder de la voluntad y la imaginación, de
un modo muy similar a como lo hacemos nosotros.
La voluntad de crear y el poder de los pensamientos
provocan una onda eléctrica o perturbación en el éter,
que es el elemento aire, y cuya cadena reacciona en
un efecto de cascada produciendo el fuego, el agua y
la tierra. En cualquier creación las fuerzas invisibles se
aplican primero y después sigue la materia.

–Cuando tuvo lugar el Big-Bang, ¿qué fue lo que
estalló?

–Estudiando las partículas, los científicos y astrofísicos
de hoy en día pueden decirnos cuándo aparecieron
por primera vez, y cuánta edad tienen; dan de
esta forma una edad y un principio al Universo, que
ellos afirman que comenzó con el Big-Bang. Por Big-
Bang entienden una explosión repentina, o ignición,
que se extendió en todas direcciones y que continúa
expandiéndose. Entonces la cuestión es:

¿el Big-Bang de qué?
“Para que ocurra una explosión o para que algo se
encienda, algo, algún material tiene que estar ya ahí
para que se encienda. Entonces los astrofísicos dice
que tiene que haber una sopa primordial que es anterior
al Big-Bang. Muy bien, podemos estar de acuerdo
con eso. Pero para que tenga sentido y podamos seguir
con una lógica científica, esta sopa primordial también
debe venir de algún sitio o de algo. Así que ¿por qué no
consideramos que esa sopa primordial es los desechos,
la putrefacción residual o el resultado de la muerte de
un ciclo de vida anterior que tuvo lugar mucho antes
que el nuestro? Pero debe estar en estado monoatómico,
donde nada existe en particular, pero donde todo
existe en potencial, lo cual puede manifestar vida de sí
mismo cuando estalla o se enciende. La muerte o descomposición
de un ciclo anterior proporciona los materiales
necesarios para el nacimiento (o renacimiento)
del siguiente.
“Los alquimistas siguen un procedimiento similar, en el
que la muerte de un cuerpo proporciona los materiales
para el nacimiento de otro cuerpo sublimado más
perfecto y más noble que el anterior. Los alquimistas
dicen que su trabajo empieza con algo que es negro.
Esto que es negro, o esta tierra negra tan deseada, es
llamada ‘la materia prima universal’, y si los tres reinos
de la naturaleza pueden nacer uno después del otro de
esa materia tenemos que admitir que es una pequeña
parte y de la misma naturaleza que esa sopa primordial
que estaba antes que el Big-Bang. ¿No podríamos
considerar que nuestro Universo, que está surgiendo
y cayendo, viviendo y muriendo como el Fénix que
renace de sus propias cenizas, está experimentando un
proceso alquímico idéntico, hasta que alcance su perfección
quinta esencial?

–¿Por qué la ciencia alquímica se llama también
agricultura celestial?

–Porque, con la ayuda de nuestra magnesia, por la
noche atraemos de arriba un espíritu universal que es
como si fuera un licor celestial o ambrosía, pero que es
extremadamente volátil. Nosotros tenemos que digerirlo
y fijarlo gradualmente en una tierra que será regad
y secada una y otra vez, exactamente como un agricultor
hace en su campo para que sus semillas crezcan en una cosecha.

–¿Es el agua celestial el rocío?

–A nuestra agua celestial también se la llama a veces
el rocío celestial, pero sólo por analogía. Nuestra agua
o rocío es atraída con nuestro imán, que sólo filósofos
habilidosos saben cómo preparar, con unas simples
pero especiales manipulaciones. La tierra magnética
contiene la parte terrestre de la fruta celestial, mientras
que las aguas celestiales que descienden llevan la parte
volátil de la fruta celestial. Cuando los dos se unen,
una semilla viva metálica que es mejor que sus padres nace.

–¿Qué es la quintaesencia?

–Es la culminación de los cuatro elementos, lo cual
se hace mezclándolos todos en un caos, hasta que
ellos renacen finalmente como un quinto elemento
que tiene una parte de todos ellos en diferentes proporciones.
Funciona de la siguiente manera: el aire
por su propio movimiento y fricción se calienta y se
enciende en fuego; entonces el fuego quema el aire
y el aire alimenta el fuego; en su placer mutuo, una
parte de ellos muere y se descompone en agua; de
esa agua, a través de la fermentación nace una tierra.
Cuando esta tierra es sublimada filosóficamente a través
del elemento fuego, se la llama ‘la quintaesencia’ .
Es un fuego vivo, pero que también contiene todos los
demás elementos.

–¿Qué es la piedra filosofal?

–Cuando la quintaesencia, a la que nos hemos referido
anteriormente, ha sido totalmente fijada en el fuego
y por lo tanto se hace incombustible, es una medicina
perfecta con propiedades maravillosas en los tres
reinos de la naturaleza. Perfecciona los metales y minerales,
y hace en poco tiempo lo que la naturaleza
ha dejado sin hacer. Empuja o acelera todas las cosas
hacia su propia perfección de acuerdo a su destino tal
y como fue decidido por la voluntad de Dios y de la
naturaleza.

–¿Es el oro potable la piedra filosofal?

–La piedra filosofal está compuesta de los tres principios
universales: el mercurio, el azufre y la sal, y están
perfectamente unidos para que no los pueda separar
ni el fuego más potente. El oro potable es el principio
azufroso, y también se le llama ‘la tintura’. Al principio

del trabajo se le llama ‘el cuervo’ o ‘lo negro’, ‘la
tierra negra’, ‘la sombra’, ‘Saturno’ o ‘el latón’. Cuando
ha sido sublimado unas cuantas veces, se convierte en
una medicina y es llamado oro potable, porque es la
verdadera tintura del oro, pero todavía en estado volátil.
Cuando por el arte es fijado con el fuego en una
piedra roja-rubí incombustible, entonces puede ser llamado
‘la piedra filosofal’.

–Si tenemos la piedra filosofal, ¿podemos transmutar
los metales en oro?

–La transmutación de los metales es sólo la prueba que
verifica la perfección de la medicina para que así pueda
ejecutar la transmutación del hombre.

 
–¿Por qué el alquimista no trabaja con temperaturas altas?

–Porque las altas temperaturas y los hornos son los

destructores de la vida. Los alquimistas quieren atraer el
espíritu volátil de la vida y suavemente, lentamente,
fijarlo en una tierra que puede posteriormente soportar
cualquier calor. Pero esa corporificación se tiene
que hacer lentamente con mucho tiempo a temperaturas
digestivas. Los alquimistas usan un tipo diferente
de fuego para su trabajo; es un agua abrasadora, que
disuelve el cuerpo y lo devuelve a su forma líquida primitiva,
y entonces el fuego de la fermentación y putrefacción
completan la tarea y la disolución del cuerpo
muerto. Los elementos pueden ser separados. Por encima
de la tierra negra o el cuerpo muerto flota un aceite
maravilloso que es el alma azufrosa elevada por el
espíritu mercurial. Éstos los separamos y mantenemos
para reunirlos posteriormente. Por esta razón, sólo necesitamos
el calor fermentativo suave de la naturaleza,
el cual encontramos concentrado en nuestra agua.

–Hablando del agua, ¿cuál es el nivel de importancia
que usted da al agua en su trabajo?

–Para un alquimista, el agua es de la máxima importancia.
Todos sabemos que la vida animal comenzó al
principio en los mares antiguos primitivos: en el elemento
agua. Las diferentes especies que se formaron
y emergieron de las aguas tomaron parte del elemento
aire, y otras de la tierra. Pero incluso pequeñísimas bacterias
necesitan el agua para vivir y multiplicarse. Sin
agua, nuestro planeta sería un desierto estéril, tan seco
como la Luna. Observa también como la vida humana
comienza como un embrión que flota en el fluido
RESPIRAR LUZ

–Usted afirma que todos respiramos continuamente
algo denominado ‘espíritu astral’. ¿A qué se refiere?
¿Cómo nos influye?

–Para mantener nuestro cuerpo con vida, tenemos que
comer, beber y respirar. Nosotros comemos en general
unas 3 veces al día como mínimo, y solemos respirar
unas 25.000 veces al día. Eso quiere decir que nuestro
cuerpo no sólo sobrevive con comida, sino que también
se alimenta del aire, más exactamente el que es
transportado por el viento. La materia luminosa es un
principio vivo, un regalo de Dios y una fuente de salud.
Los alquimistas lo llaman su ‘espíritu astral’ porque es
espíritu y es reflejado por los astros. También es una
semilla astral de oro, siendo de origen solar. Es un fuego
astral muy sutil que tiene la función de mantenerlo
todo vivo y prolífico, hasta donde haya sido decidido
por el supervisor divino.
“Debido a su naturaleza, este espíritu santo celestial es
extremadamente volátil en su primera apariencia; de
ahí la necesidad de respirar tan lentamente como nos
sea posible, para darle la oportunidad de que pase a
nuestro torrente sanguíneo y luego pueda seguir

profundizando en nosotros más y más; y de esta forma nos
dé salud, resplandor, ligereza, etc.; y, con el tiempo,
todas las virtudes celestiales asociadas con él. El cuerpo
del hombre es el primer laboratorio alquímico; y,
basándose en esa comprensión y conocimiento, los sabios
antiguos desarrollaron la ciencia de la respiración
y la retención llamada pranayama. Cada día respiramos
de 5 a 6 gramos de ese oro volátil puro (el cual no
está en su estado metálico todavía). Deberíamos pensar
más en estos temas y en qué consiste este trabajo.

–¿Contiene este espíritu astral oro, aun sin haber
sido tratado por el alquimista?

–Este espíritu astral, tal y como nos llega de arriba, sólo
contiene la mitad de su semilla de oro. Los metales
también nacen de una semilla, al igual que todo lo demás.
La parte femenina de la semilla de oro está en la
sal de la tierra y tiene que ser fertilizada por la parte
masculina de la semilla, que viene de arriba en forma
de luz solar polarizada.

–¿Cómo están las ciudades de espíritu astral?

–En grandes ciudades no podemos encontrar tanto
espíritu astral como en las montañas o en el campo.
Las grandes ciudades generan un montón de calor y
polución, y como que este espíritu es muy volátil es
empujado hacia el exterior en cierta proporción. Las
ciudades que tengan ríos, lagos, estanques y parques
verdes por supuesto que disfrutan de una mejor calidad
de vida si lo comparamos con vivir en super ciudades
hechas de hormigón. Por esta razón, un alquimista prefiere
trabajar en las montañas, donde la vida es tranquila
y la naturaleza está en sus mejores condiciones,
rodeado de bosques densos de robles y manantiales de
agua refrescantes.

Entrevista por Francesc Prims.

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